Sobre mí

Natalia Hostalot

Mi nombre es Natalia Hostalot y soy psicóloga y psicoterapeuta integradora.

Me formé en psicología en la universidad Autónoma de Madrid y realicé el master General Sanitario en la universidad Europea de Madrid. Más tarde me especialicé en Psicoterapia y Psicodrama (Escuela de Psicoterapia y Psicodrama de Madrid).

Dentro del marco de mis estudios, he realizado diferentes viajes internacionales a Canadá, Nepal y Perú que me han permitido descubrir, junto a las experiencias con colectivo migrante en España, el impacto de lo cultural y comunitario en la psique y la salud de las personas a las que he podido acompañar.

He tenido la oportunidad de nutrirme de diferentes enfoques dentro del campo de la psicología así como de otras disciplinas que aúnan cuerpo y mente. La práctica de Yoga me ha acompañado desde hace años. Me certifiqué como instructora de Yoga en la India y posteriormente me formé en Yoga sensible al trauma.

Esto me ha llevado, junto a mis propios procesos terapéuticos, a ser la persona que soy tanto dentro como fuera de la consulta.

Entiendo el espacio terapéutico como un lugar de acompañamiento humano y de crecimiento constante.

"Observar, comprender y acoger es un proceso que requiere paciencia, compasión y cuidado. Desde ese lugar de encuentro cálido, sincero y seguro es desde donde me gusta acompañar a las personas que empiezan su propio proceso conmigo."

Mi metodologia de trabajo

Mi formación y mi experiencia me llevan a observar a la persona desde sus dimensiones física, mental, emocional, social y espiritual.

Entiendo el mundo como un lugar en el que todo y todos estamos interconectados y en el que no podemos ser ajenos a lo que nos rodea. Mi enfoque terapéutico parte de lo que hay dentro, lo que hemos construido y aprendido a través de nuestras experiencias vitales, sin ignorar lo que hay fuera y teniendo en cuenta el contexto y el momento vital de cada persona.

En sesiones intento siempre darle lugar al cuerpo y hago uso de técnicas psicodramáticas, así como de la relajación o visualización guiada y desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR).

Pongo especial atención y cuidado a cada persona e historia que llega a la consulta porque todas las heridas y dificultades merecen ser vistas y escuchadas con la misma entrega y aceptación incondicional.

Natalia

“Aunque habrá cicatrices, y muchas por cierto, es bueno recordar que, por su resistencia a la tracción y su capacidad de absorber la presión, una cicatriz es más fuerte que la piel”

Clarissa Pinkola